El sector español de galletas ha encontrado en la I+D+i la mejor arma para luchar contra el poder de las MDD, que copan los segmentos de producto más tradicionales. Los fabricantes se esfuerzan por ofrecer al consumidor nuevas referencias llenas de salud, diversión y valores añadidos
El sector galletero español es uno de los más dinámicos de la confitería española, con una clara apuesta por la I+D+i para ofrecer a los consumidores nuevas referencias, cada vez más imaginativas o saludables, creando nuevos segmentos de producto que aporten valor añadido y se diferencien de las referencias más tradicionales, dominadas actualmente por las MDD. Los fabricantes han apostado por ofrecer galletas que, por un lado, aporten beneficios para el organismo para el consumidor adulto y, por otro, potencien el carácter lúdico o el de placer pensando, sobre todo, en el consumidor infantil o el ocasional. Todo ello, tratando de ajustarse lo más posible a la mejor relación calidad-precio que, cada vez, demanda más el consumidor.
De esta manera, los fabricantes apuestan por galletas ricas en sabor, saludables (bajas en sal, integrales, sin grasas trans o sin azúcar), a un precio accesible y en formatos más pequeños, que mantengan mejor las propiedades del producto. La crisis lleva al consumidor a ajustar los presupuestos, aumentando las compras de MDD para los productos básicos (desayuno). El mercado de galletas se divide en tres grandes categorías: desayuno (artesanas, doradas o maría), las de placer o indulgencia que pueden incorporar ingredientes como el chocolate, y las funcionales (sin azúcares añadidos, más fibra, menos sal, multicereales o con soja).
El mercado español de galletas se encuentra dominado por grandes grupos empresariales: Kraft Foods (Lu, Oreo o Fontaneda), Nutrexpa (Cuétara), Panrico (Artiach), Gullón o Siro, de capital español, mientras otra empresa líder como Unilever (Flora), tiene capital extranjero. Existe otro grupo de pequeñas y medianas empresas, de propiedad española, como Arluy, Belsi, Industrias Rodríguez, La Flor Burgalesa, Lotus Bakeries o Birba. Las 13 empresas que forman la Asociación Profesional de Fabricantes de Galletas representan el 90% del mercado.
Los datos del Panel de Consumo del Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino (MARM) correspondientes a 2010 señalan que las ventas de galletas alcanzaron las 231.486 t, un 2,9% por encima de las 225.632 t del año anterior. En términos de valor, el mercado ascendió a 737,7 millones de euros, el 0,3% más que en 2009 (735,5 millones de euros).
Nielsen, que mide las operaciones en los canales de alimentación e impulso, apunta a que el mercado se ha mantenido estable, aunque ligeramente a la baja, con un valor de 701 millones de euros (TAM mayo 2011), un 3,5% menos que en el mismo periodo del año anterior, que fue de 726,3 millones. En términos de volumen, el comportamiento fue similar, con una variación a la baja del 2,5% (de 224.072 t a 218.610 t).
Por su parte, Kantar Worldpanel, que audita ventas en grandes superficies comerciales, fija en 223.806 t y 718,7 millones de euros el mercado español de galletas en el ejercicio 2010, lo que representa un pequeño descenso, respectivamente, del 1,5% y del 3,3% sobre las cifras de 2009 (227.105 t y 735,3 millones de euros).
Los datos aportados por la Asociación Profesional de Fabricantes de Galletas de España (Aproga), sitúan el mercado nacional de galletas en 2009, último con datos completos, en 299.408 t (+3,1%) y 616 millones de euros (-2%). Por tipos, el 28% del valor del consumo nacional correspondió a las galletas tipo maría, un 4% a las galletas saladas y el 68% restante a otras galletas dulces.
Finalmente, SymphonyIRI, que calcula las ventas en grandes superficies comerciales dotadas con escáner, refleja en sus estadísticas (TAM abril 2010-abril 2011) que el valor se situó en 790,2 millones de euros, valor 1,5% superior al del periodo anterior (778,4 millones, mientras el volumen creció el 1% (de 236.888 t a 239.176 t).
Galletas a la medida de cada tipo de consumidor
El amplio surtido que nos ofrece el mercado permite satisfacer los gustos de cada consumidor y suponen una alternativa para personas con necesidades dietéticas especiales, siendo compatibles con dietas especiales y sustitutas de las tradicionales.
Existen tres grandes familias dentro de la categoría: las galletas de desayuno, entre las que se encuentran las artesanas, las doradas o las tipo maría; las que se consumen por indulgencia o placer, que pueden incorporar otros ingredientes adaptados, como el chocolate en el caso de las galletas con cobertura o las tipo cookies, y las galletas funcionales, entre las que se engloban las que no contienen azúcares añadidos, las que llevan mayor cantidad de fibra, bajo contenido en sal, un perfil lipídico nutricionalmente optimizado, multicereales o que incorporan soja.
Así, la clasificación de este popular producto abarca las galletas de desayuno, una opción ideal para empezar el día, especialmente en la dieta de los niños, adolescentes y personas mayores. En este segmento, las galletas tipo maría son las más populares y suponen la base de un desayuno tradicional, acompañándolas con un vaso de leche caliente.
Un segundo grupo son las galletas de placer, que aportan contenidos extra de chocolate negro, chocolate blanco, nata o frutas caramelizadas, y suponen un aporte extra de azúcar y energía a nuestra dieta. Como todos los alimentos, deben estar presentes en el marco de una dieta variada y equilibrada y aprender a darles el lugar oportuno, así como aprender a tomar la cantidad adecuada.
Este tipo de galletas son adecuadas para incluirlas como tales después de comer o cenar acompañando la sobremesa, o como tentempié para tomar entre horas. Un subgrupo dentro de esta categoría estaría integrado por las galletas de aperitivo.
Por último, las galletas funcionales, aquellas que aportan un plus de salud al organismo mediante su consumo. Así, el mercado dispone de galletas ricas en ácidos grasos omega 3, que son esenciales y que el organismo no puede sintetizar. Por ello los tenemos que tomar a través de los alimentos. Estas galletas son una excelente opción para incorporar estos ácidos en la dieta. Son cardiosaludables y recomendables para personas que quieran cuidar su colesterol. Adecuadas tanto para desayunar, merendar e incluso para cenas ligeras.
También encontramos en los lineales galletas ricas en vitaminas y minerales, recomendables para niños, embarazadas, adultos y deportistas, ya que su aporte en vitaminas y minerales hacen que sean adecuadas para poder llegar a cubrir el aumento de requerimiento de estos nutrientes en el organismo. Por último, las galletas ricas en fibra -un hidrato de carbono que tiene que estar presente en la dieta diaria- contribuyen a prevenir el estreñimiento, produce saciedad, aumenta la velocidad de tránsito intestinal y ayuda a regular los niveles de glucosa en sangre.
Crece la venta de especialidades
Por tipos de producto, según los datos obtenidos del Panel de Consumo Alimentario del MARM, correspondientes a todo el año 2010, las ventas de galletas envasadas reflejaron ventas por 229.493 t y 725,6 millones de euros, con un precio medio de 3,16 euros por k (0,05 céntimos menos que en 2009), un consumo por persona de 4,99 k y un gasto per cápita de 0,73 euros. De este total, las saladas sumaron 7.687,5 t (-1,6%) y 32,1 millones de euros (1,6%); las dulces quedaron en 216.045,2 t (6%) y 671,4 millones de euros (4,9%), y las dietéticas alcanzaron las 5.445,5 t (12,7%) y 34,5 millones de euros (8,7%).
Las galletas vendidas a granel en puntos de venta por impulso y pastelerías totalizaron, por su parte, 1.992 t (-22,2%) y 12,1 millones de euros (-16,6%). El precio medio de esta modalidad fue de 6,07 euros/k (5,66 en 2009), el consumo per cápita fue de 0,01 k, y 0,25 euros el gasto per cápita.
Según los datos del TAM de finales de abril de 2011 de la consultora SymphonyIRI, que audita las ventas en los establecimientos de libreservicio de 100 o más m2 y dotados de escáner, las ventas de galletas de desayuno sumaron 107.918 t (-0,1% de bajada) y 211,4 millones de euros (3,2%); las especialidades alcanzaron las 57.832 t (2,4% más) y 283,4 millones (0,3%); las integrales alcanzaron las 52.214 t (1,3%) y 196,3 millones (0,6%); la variedad surtido se situó en 10.832 t (-4,9%) y 53,4 millones (-3,8%); las saladas se mantuvieron en 7.361 t (-0,5%) y 32,7 millones (1,5%); las dietéticas sumaron 1.539 t (0,4%) y 19,6 millones (-1,2% menos).
Según Kantar Worldpanel, el año pasado compraron galletas 15,8 millones de personas, con un gasto medio de 45,3 euros, una frecuencia de compra de 16,2 días y un gasto por acto de 2,8 euros. Por canales de distribución, el 49,1% de las ventas se registraron en supermercados, el 21,26% en tiendas discount y el 20,41% en hipermercados. El resto se repartieron, el 1,22% en tiendas tradicionales, el 5,12% en locales especializados y el 2,8% en el resto de canales. Esta consultora señala que el segmento de marías, tostadas y de mantequilla representan el 60% del volumen y el 40% del valor, seguidas de las bañadas, cubiertas y especiales con el 18% del peso y el 32% del importe. El gasto medio fue de 44 euros, adquiridas fundamentalmente en los supermercados (49%).?
Las MDD dominan la categoría
En el TAM de abril 2010 de SymphonyIRI, las marcas blancas representa el 31,9% del mercado, con unas ventas de 114.254 t, el 5% más que las 108.832 t del ejercicio anterior, mientras su valor fue de 251,8 millones de euros (5,4% más). De esta manera, las MDD lideran el ranking, superando en valor al primer fabricante marquista, Kraft Foods.
La multinacional norteamericana alcanza una cuota del 26,6%, con 41.794 t (-6,5%) y 210,3 millones de euros (-4,2%). A continuación, Nutrexpa, con 31.164 t (-1,9%) y 91,2 millones (12,6%), lo que otorga a esta empresa una cuota del 11,5%; Panrico, con 19.209 t (-2,5%) y 78 millones (0,5%), con una cuota del 9,9%, y Gullón, que alcanza el 6,5% de cuota, con 14.944 t (-0,1%) y 51,1 millones (-0,2%). Arluy, con una cuota de 1,8 puntos, logra unas ventas de 2.570 t, por valor de 13,8 millones de euros.
Mercados exteriores, mejores resultados
Una parte significativa de la producción española de galletas se destina a la exportación. En 2010, las ventas a terceros países crecieron de forma importante, ya que las empresas fabricantes han apostado por basar el crecimiento de su facturación en los mercados externos, más aún cuando la demanda interna se encuentra estabilizada.
Los resultados de 2010 han dado la vuelta a la balanza comercial, que ha pasado de negativa a positiva en la partida ‘Galletas Dulces’, según los datos del Instituto de Comercio Exterior (ICEX) correspondientes al ejercicio 2010. Así, mientras en 2009, el valor de las importaciones (104,75 millones de euros) superaba al de las importaciones (102,03 millones), en 2010, la balanza fue positiva, con unas ventas, en valor, de 103,23 millones de euros (6,5% de incremento), frente a 96,85 millones de euros en importaciones (-2,6%).
La Unión Europea es el principal destino de las exportaciones, con más del 60% en valor del total. Por países, Francia fue el principal destino de las partidas nacionales, con 20,63 millones de euros, por delante de Portugal (17,96 millones). A bastante distancia, figuran otros destinos, como Estados Unidos (5,87 millones), Alemania (5,58 millones), Bélgica (5,32), Italia (4,31 millones), Reino Unido (3,90 millones), Andorra (3,06 millones) e israel (2,97 millones).
En cuanto a las importaciones, nuestros principales proveedores son Francia, con 26,31 millones de euros, seguida de Alemania (20,25 millones), Portugal (11,27 millones), Bélgica (10,76 millones) y República Checa (6,79 millones).
Por debajo de la media europea
El mercado español es uno de los que tiene un consumo más bajo dentro de la Unión Europea, a tenor de los datos de la consultora Euromonitor, de tal forma que aún tiene muchas posibilidades de crecimiento. Así, el mercado de galletas en Francia totalizó los 2.140 millones de euros (con una previsión para el año 2013 de 2.221,1 millones); Alemania sumó 1.589,3 millones (1.565,2 millones en 2013); Italia alcanzó los 1.910,4 millones (2.161,4 en 2013); Holanda llegó hasta los 780,4 millones (822,7 en 2013), mientras España quedó en 966,5 millones (en 2013 alcanzará los 1.025,1 millones de euros).
Esta consultora destaca en su último informe sobre el mercado europeo de galletas que, aunque España “es uno de los países más duramente afectados por la recesión, el mercado de galletas ha mostrado una gran fortaleza en cuanto a cifra de ventas en 2010”. En este sentido, apunta que las ventas “se han incrementado el 3% respecto al ejercicio 2009, como consecuencia de que los consumidores prefieren desayunar en casa que en bares y cafeterías”, y apunta a que el segmento con un mayor crecimiento ha sido el de galletas tipo sándwich.
“En términos de innovación, los fabricantes españoles han dirigido su punto de mira hacia la elaboración de galletas con valores añadidos, que posicionan a este producto como una alternativa más para consumir diariamente o entre horas”, añade la consultora.
Publicado en la Guía de la Alimentación por Impulso 2011
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