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Helados y golosina líquida, propuestas para todo el año
El consumo per cápita de 6,4 litros, se acerca a la media europea
Helados y golosina líquida, propuestas para todo el año

Los helados mantienen su avance en los canales de alimentación, como puerta a la desestacionalización de sus ventas. Por su parte, la golosina líquida, cuyo consumo se extiende a lo largo de todo el año, pone el acento en mejorar sus recetas para ofrecer productos con más valor añadido

 

La producción de helados rondó en 2010 los 295 millones de litros, cifra un 2% inferior a la registrada un año antes, según los datos de la Asociación Española de Fabricantes de Helados (Aefh). Sin embargo, esta entidad destaca como hecho positivo en la evolución de las ventas del sector, la creciente comercialización de estos productos en el canal de alimentación, que en el último año se situó en alrededor del 40% del consumo (porcentaje que la consultora DBK aumenta hasta el 48%, quedando el canal impulso, con el 33% y hostelería con el 19%), lo que demuestra que “más allá de los vaivenes en las cifras de mercado, existe una tendencia clara e indiscutible de los españoles por incorporar de forma creciente el helado a su cesta habitual de la compra en las tiendas de alimentación”.

Aun así, estos niveles, siguen estando lejos de los que se registran en Europa. Los últimos datos de Euroglaces sitúan el mercado europeo de helados en 2009 en 2.200 millones de litros, de los que 1.700 millones de litros, el 77,2%, se comercializaron en los canales de alimentación, en tanto que los de impulso supusieron 523 millones de litros. En valor, las ventas europeas de helados se situaron en 8.900 millones de euros.

El creciente papel de los canales de distribución moderna en las ventas de helados, favorece la, tan ansiada por los fabricantes, desestacionalización del consumo de sus productos. Si bien, en los últimos años se han apreciado avances en este sentido, la vinculación del helado al calor sigue muy arraigada en la mentalidad de los españoles, y el verano se mantiene como la época que concentra el volumen más elevado de ventas. Según los datos de SymphonyIRI, consultora que audita las ventas en establecimientos de libreservicio de más de 100 m2,  la mayor estacionalidad se produce entre los meses de junio a septiembre, de modo que la media de consumo más alta se produce en julio y agosto, con 6 millones de litros por mes; cifra que en junio del pasado año fue de 5,4 litros, y de 4,8 en septiembre, cantidades que descienden por debajo de los dos millones de litros mensuales de octubre a marzo.

 

Los helados individuales mantienen el nivel

El consumo per cápita se situó el pasado año en 6,4 litros, en línea con la media europea, situada en 6,8 litros por persona, aunque por debajo de los países del norte de Europa, como Finlandia y Suecia, cuyas cifras anuales superan los 12 litros por persona.

Por su parte, según el Panel de Consumo Alimentario del MARM el consumo de helados en el hogar en 2010 fue de 107,9 millones de litros, por valor de 391,1 millones de euros. En hostelería y restauración alcanzó los 50,9 millones de litros, suponiendo un valor de 275,4 millones de euros, mientras que las instituciones registraron un consumo de 3,3 millones de litros y 15,8 millones de euros.

Durante el último año móvil auditado por SymphonyIRI (TAM abril 2011), las ventas nacionales de helados  se situaron en 553,2 millones de euros, lo que ha significado un descenso del 2,1% sobre los doce meses anteriores, aunque el mercado ha logrado mantenerse en positivo en volumen, con 153.086 t, un 0,9% más que en el año precedente.

Los helados individuales, en los que se incluyen helados con palo, conos, sándwich y helados de impulso, concentran las mayores ventas del sector, con una cuota del 58,2% del total, suponiendo en el periodo analizado de 2010/2011, con 322,2 millones de euros, cifra que se mantiene prácticamente estable respecto a los doce meses procedentes, con un leve descenso del 0,7%, mientras que en volumen logró un crecimiento del 4%, hasta las 82.235 toneladas. De este modo, es la categoría que observa un mejor comportamiento. Asimismo, dentro de ella, registraron una evolución positiva los helados con palo, con 161 millones de euros y un incremento del 1,2%, y los conos, que crecen un 5%, hasta los 84,5 millones de euros.

Los helados a dividir (barras, tartas y repostería helada) son la segunda categoría, con 129,3 millones de euros de ventas  en el TAM abril 2011, un 3,1% menos que  un año antes. En este segmento, todas las variedades presentan un retroceso, que fue del -2% en repostería helada (86,5 millones de euros); del -4,2% en tartas heladas (26,8 millones de euros), y del -6,8% en barras de helado  15,9 millones de euros).

Por último, las tarrinas familiares, registraron un descenso del 5,3%, hasta situar su facturación en 101,6 millones de euros.

A nivel empresarial, operan en la industria heladera en España unas 70 compañías, de las que más del 80% cuentan con menos de 50 empleados y solo el 15% tiene una plantilla superior a los 100 trabajadores. En total, el sector de helados genera en nuestro país unos 6.000 empleos.

La mayor parte de las compañías están integradas por capital español, generalmente de origen familiar, aunque cabe destacar que varias de las empresas que lideran la actividad: Nestlé, Unilever, General Mills y Wrigley son filiales de grandes multinacionales o pertenecen a grandes grupos empresariales, caso de Nueva Rumasa. De este modo, el sector presenta una importante concentración, acaparando los tres primeros operadores: Helados Nestlé, Unilever y Kalise Menorquina, segun la consultora DBK, representan el 51% de las ventas, porcentaje que aumenta hasta el 62% considerando las cinco primeras compañías.

Los datos de la consultora SymphonyIRI sitúan a la cabeza del ranking en 2010 a Unilever (Frigo) seguida por Helados Nestlé (Nestlé, Crunch, Kit Kat, La Lechera...), General Mills (Häagen-Dazs, marca que figura como líder en el segmento premium), Nueva Rumasa (Royne), Grupo Kalise Menorquina y Wrigley (Mars, Twix, M&M’s...). Además, Helados Somosierra ha logrado posicionarse en séptimo lugar del mercado, desde que en 2008 dio un importante salto, al aumentar un 30% su producción. Por su parte, Industrias Jijonencas continúa destacando como una de los referentes en el segmento de helados artesanos.

 

Golosina líquida, la calidad triunfa

La golosina líquida o bebida refrescante aromatizada presenta ciertas similitudes con el mercado de helados, dado que buena parte de este segmento corresponde a  los formatos para congelar, de consumo típicamente veraniego. Sin embargo, las presentaciones en botellitas, con diferentes formas extienden su comercialización a lo largo de todo el año, logrando así vencer la barrera de la estacionalidad a la que todavía se enfrentan en gran medida los helados.

Pero si de franquear barreras hablamos, la más importante a la que el sector se ha enfrentado es a la que, durante años ha situado a estos productos como artículos de escaso o nulo valor nutritivo, puesto que en sus orígenes eran poco más que agua con colorantes. Sin embargo, la apuesta de los fabricantes por dignificar la golosina líquida, mejorando sus formulaciones y aportando recetas más naturales, que otorguen valor añadido al producto, ha ido ganando la batalla progresivamente. Así, por ejemplo, Industrias Burmar, líder de la categoría, cuenta en su catálogo con  referencias con zumo natural bajo la marca Burmar Flax, y con leche y zumo de frutas natural, con la marca Ice Torpedo.

Además, en el último año, se ha producido una circunstancia que ha impulsado también a las empresas a reformular sus productos. Se trata de la entrada en vigor, el 20 de julio de 2010, de la disposición sobre colorantes azoicos contemplada en el Reglamento europeo 1333/2008 sobre aditivos alimentarios, que establece que los productos que contengan ciertos colorantes artificiales -amarillo anaranjado (E110), amarillo de quinoleína (E104), carnoisina (E122), rojo allura AC (E129), tartracina (E 102) y rojo cochinilla A (E 124)- deben advertir en el etiquetado que  “puede tener efectos negativos sobre la actividad y la atención de los niños”. Al respecto, cabe aclarar que la Agencia Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA), realizó una evaluación científica sobre estos colorantes, concluyendo que  no poseen alergenicidad, ni hiperactividad, ni toxicidad, pese a lo cual, se decidió modificar la normativa legal, por precaución más que por un riesgo real.

Ante esta tesitura, en Industrias Burmar señalan que  “en los últimos años, nuestras principales innovaciones han ido dirigidas al desarrollo de productos cada vez más naturales y saludables, por lo tanto, ahora que teníamos que elegir entre dejar de usar estos colorantes artificiales o destacar su presencia en nuestro etiquetado, en coherencia con nuestra apuesta por lo natural, hemos elegido la primera opción”. En esta misma línea, desde Productos Damel, señalan que “este año, la nueva campaña se centra en la presentación de  productos con colorantes no azoicos en toda la gama, incorporando la normativa europea al respecto”. También en Migueláñez manifiestan que “el empleo de colorantes naturales es un reflejo más de la compañía por mejorar la calidad de sus productos, por hacerlos más saludables y adaptarlos para su consumo a todo tipo de personas”. En cuanto a Euroflax-97, consideran esta reforma en la legislación como una “oportunidad para reformular y mejorar nuestro producto”.

 

Un sector que despierta interés en la industria

Los sucesivos esfuerzos del sector por situar su producto en unos altos estándares de calidad ha recibido el reconocimiento del mercado, que ha depositado su confianza en este segmento. Si bien este mercado es difícil de cuantificar, ya que mientras unos operadores sitúan su volumen en 6 millones de litros, otros hablan de unos 15 millones anuales, lo cierto es que las diferentes fuentes apuntan a una tendencia alcista de las ventas.

Lo que es indudable es que la golosina líquida presenta  un creciente interés para la industria, como demuestra el hecho de que en los últimos ejercicio haya crecido el número de operadores en el mismo. Así, a las firmas con más solera, como Industrias Burmar o Euroflax-97, se han ido sumando diversos fabricantes de confitería, que han decidido incluir estos productos en sus portafolios.

Tal es el caso de Productos Damel que, desde que en 2009 adquirió los activos de Kelia y, tras una importante inversión en I+D, comercializa esta marca de golosina líquida, tanto para congelar como en botellitas. También King Regal desembarcó en este sector tras la compra de Murciana de Golosinas, contando actualmente con un variado portafolio de artículos en este mercado, desde bolsas a botellas con diferentes formas, con las marcas Kavy y Sweetmur, entre otras. Por su parte, Alimentos del Aljarafe decidió complementar su cartera de aperitivos con la entrada en el segmento de golosina líquida, mediante la creación de una sociedad dedicada a la fabricación de estos artículos, con la marca Reyes. Migueláñez optó hace unos años por incluir en su oferta de productos de confitería la golosina líquida, bajo la marca Polaretti. Top Candy ha iniciado este año la elaboración de estos productos, con las marcas Bottle Pop y Squeeze, con la particularidad de que también fabrican el envase. Por su parte, Vidal Golosinas, también ha anunciado este año su entrada en este mercado, al igual que lo ha hecho en los segmentos adultos de caramelos y chicles.

También es digno de mención que en el último ejercicio, ha proliferado una nueva presentación de golosina líquida en pulverizador (candy spray), generalmente acompañada de reconocidas licencias. En esta línea han realizado diferentes lanzamientos: Agruconf, con licencias Mickey Mousse y Hannah Montana; C.F.V. Food Trading, con licencia de Barbie; Configirona, con Código Lyoko, y Nova Azimat, con licencia de Sandra Detective de Cuentos, entre otros.

 

Publicado en la Guía de la Alimentación por Impulso 2011

30/09/2011
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